Muere 'La Güela', la osa salvaje más longeva de España
Guela'La Güela' fue capturada el verano de 2011 en un estado de desnutrición casi total, vivió en Cabárceno dos meses, hasta que volvió a recuperar un estado saludable –tanto que a pesar de ser un ejemplar muy longevo recorrió 15 kilómetros en poco más de dos semanas–, pero la pérdida de los sentidos y la falta de alimento en la montaña, llevaron a los gobiernos autonómicos de Castilla y León y de Cantabria a decidir que debía volver de nuevo a Cabárceno a pasar el resto de sus días.
Contra todo pronóstico, sobrevivió al pasado invierno y a la primavera, pero ha fallecido al inicio del otoño. Todo parece indicar que la muerte se debe a causas naturales, aunque hoy se procederá a una necropsia para determinar la causa exacta. Además, la prueba servirá para la realización de un estudio sobre el tipo de enfermedades que tienen los osos cuando llegan a edad anciana.
Comportamiento anómalo
'La Güela' fue capturada el 8 de julio de 2011 porque se observó en ella un comportamiento anómalo. En un primer momento se pensó que padecía algún tipo de enfermedad, aunque finalmente se vio que se trataba de una osa vieja en un avanzado estado de desnutrición.
Por eso se decidió trasladarla a Cabárceno, donde un equipo de profesionales se encargó de que, en dos meses, duplicara su peso. Fue puesta en libertad en septiembre, pero era seguida cuatro veces al día gracias al collar GPS que se había instalado en su cuello y que enviaba información a los técnicos de la consejería de Fomento y Medio Ambiente cada seis horas sobre su posicionamiento.
Entonces se tomó la decisión de no volverla a capturar y dejar que pasara el final de sus días entre la Montaña palentina y la cántabra, pero no fue posible debido a su comportamiento.
Como apenas veía y oía identificaba como peligro, movimientos que lo eran y se mostraba muy agresiva, además, sin apenas dentadura, necesitaba bajar a los valles, a las zonas pobladas, para buscar alimento, de ahí que se decidiera que el final de su vida iba a estar en Cabárceno, donde recibía todas las atenciones médicas y alimenticias que requería, y no en libertad.
Sin apenas ver ni oír y acostumbrada a vivir en libertad, 'La Güela' no aprendió a socializarse con otros ejemplares de su especie y vivía aislada en Cabárceno, una decisión que también buscaba evitar riesgos biológicos y sanitarios.
Fuente: elnortedecastilla.es